El cinturon blanco, la aspiracion maxima.

El Karate es un difícil Arte marcial, no por el intenso esfuerzo y el e entrenamiento físico que requiere, sino por lo arduo que resulta mantener la mente alerta y pura en el sentido mas profundo. Es mantener la misma mente de cuando se dieron los primeros pasos al pisar el Dojo.


Pensemos en las primeras practicas, ¿ Esta todavía presente en nosotros la curiosidad, la admiración y sobretodo la capacidad de considerar aun lo mínimo como de capital importancia?. ¿Mantenemos el sentido claro de que es un camino hacia algo mas que una simple Técnica física?


Es posible que con el correr de los años, se haya perdido aquella mentalidad fresca que tanto nos puede dar y que están rica como para llevarnos hacia lo mas intimo del ser, a través de la constante conciencia del movimiento que se ejecuta, del “aquí” y del “ahora”.


La mente que se propone obtener un determinado logro, se auto limita y una vez alcanzada esa meta, dejara de crecer. Quien, por el contrario, resguarda la capacidad inicial seguirá hacia lo inconmensurable de su propio interior.


Cuando se es demasiado ambicioso, también se esta perdiendo la belleza de incorporar las pequeñas vivencias que hacen de la practica rutinaria toda una obra de arte. Cuando la mente se entrega por entero a su máxima aspiración, muchas veces, se sacrifican los mas elementales principios en aras de esa meta.


En la mente del que siempre tiene “un cinturón blanco”, jamás entrara la idea limitadora: “he alcanzado tal o cual graduación”.Cuando no se mantiene ningún pensamiento de logro mas que el de perfección de lo que en ese momento se esta desarrollando, estamos en el sendero correcto. Estamos en la meditación en movimiento, estamos en la belleza son limites del camino hacia lo que nos une a todos.


La mente original es infinita, hacia ella empezamos a marchar cuando por primera vez vestimos, de un modo casi ritual, el karategui, para luego saludar a pisar la “Sale del Camino”, la “sala de la Iluminación”, el Dojo. De esa ruta interior nos alejamos al establecer meta para nuestro aprendizaje.


En resumen, lo mas arduo del Karate no es lograr algo, sino sentir que siempre se entra al Dojo por primera vez…


2 comentarios:

  Halman Freud

16 de junio de 2014, 22:48

Yo soy cinturón negro, pero hace mucho que no practico. Eso sí, sigo conectado con el ambiente del deporte porque fabrico ropa por mayor y hago ropa para artes marciales. Ahora voy a empezar también a fabricar accesorios.

  Pao Guzman

1 de mayo de 2015, 18:33

El karate no es solo un juego ni un pasatiempo va mas alla,es un estilo de vida para el cual se requiere mucha dedicacion y disciplina y el formar parte de este mundo es lo mas increible que puede haber.