Karate: Shigehide Akamine - Argentina

Karate: Shigehide Akamine
escrito por Daniel Miyagi

El sensei Shigehide Akamine, discípulo directo del profesor Shoshin Nagamine, tiene una larga trayectoria de más de 30 años enseñando en Argentina uno de los estilos más clásicos de Karate de Okinawa como lo es el Shorin Ryu Matsubayashi. Su esfuerzo por difundir este arte es digno de ser mencionado por todos los logros obtenidos. En esta entrevista que realizamos en su gimnasio de Ciudadela, nos relata su vida en Argentina y su ideología con respecto al Karate.

Sus comienzos
–Empecé a practicar Karate a la edad de 14 años, mientras estudiaba en la secundaria y vine a la Argentina cuando tenía 25 años. Decidí venir aquí porque estuve en un programa de la Japan International Cooperation Agency (JICA) de Cooperación Juvenil al Extranjero en el año 70 en donde me presenté como voluntario, en principio por un período de 2 años. Veía tanto entusiasmo de aprender Karate en la gente que me dio mucho gusto transmitir lo que había aprendido con mi Maestro Shoshin Nagamine, el fundador de nuestra escuela Shorin Ryu Matsubayashi. Por eso decidí quedarme aquí. Empecé impartiendo clases en un dojo (gimnasio) de Judo de un conocido mío llamado Chinen.
En el año 73 me llamaron de la Armada Argentina como instructor del Grupo Comando. Además fui nombrado Teniente de Fragata de la Armada. Estuve allí hasta el año 90. A su vez, mientras tenía tiempo libre, enseñaba en clubes y gimnasios de Capital, Martínez y Morón.
También en el período 78 - 85 estuve enseñando en la Policía Aeronáutica a aspirantes a la Escuela de Suboficiales.
En el año 80, encontré una casa vieja que estaba en venta, compré el terreno y edificamos este dojo.
En el 90, por asuntos familiares tuve que volver a Okinawa hasta el 98. En ese período seguí practicando Karate con mi Maestro Nagamine y en mi ausencia mis alumnos se hicieron cargo de este dojo.

Sus logros
–En nuestra escuela tenemos actualmente, luego de 30 años, 198 graduados con cinturón negro. Tengo un grupo que fundó sus dojos en Mendoza, Córdoba, Chaco y Río Negro. En Uruguay hay 5 dojos. En Capital hay 2 lugares y en la provincia hay en Pergamino, en Colón, en Martínez, Merlo, San Antonio de Padua, Castelar, Hurlingham.

La meditación
Hace 30 años empezamos a hacer clases de Zazen (meditación). Este es el único dojo que tiene incorporada la meditación como parte del estudio del Karate. El Maestro Nagamine tenía una firme convicción de que el Zazen forma parte indispensable para conocer la filosofía del Karate.


Las competencias

La escuela Matsubayashi se caracterizó por tener una política de no participación en torneos o competencias, pero por primera vez, el año pasado decidieron ingresar a uno, logrando las primeras posiciones en diferentes disciplinas.
–En el Karate que practicamos en mi escuela no le damos mucha importancia a la parte competitiva. Yo estoy cuidando de poder mantener el origen y el concepto auténticos del Karate. El verdadero Karate de Okinawa no es una cosa llamativa, ni es un espectáculo. Es muy sobrio y siempre tuvimos un perfil muy bajo. Nosotros no negamos de algunos logros competitivos que hemos tenido. Esto es sólo un complemento, porque también es cierto que el Karate también tiene una faz deportiva y competitiva, pero hay que tener presente que existe la otra parte que es la filosófica. Reconozco que el resultado fue muy bueno, porque ahí me di cuenta de que la base que tenemos nosotros se puede aplicar en la parte competitiva, pero la competición yo pienso que es sólo para alimentar el ego. Si yo alentase a mis alumnos a competir, eso quiere decir que los estoy alentando para que se les infle el ego y eso no es bueno.
Hemos logrado toda esta cantidad de alumnos y de lugares que tenemos actualmente, pero me costó 35 años, no fue un progreso rápido. Mi mayor satisfacción pasa por haber ganado en cantidad de practicantes y haber difundido este arte.